Este sitio web utiliza cookies para identificar las visitas repetidas y las preferencias esto con el fin de proporcionar funciones en las redes sociales y para analizar el tráfico. Al hacer clic en "Acepto" o al utilizar nuestro sitio, usted acepta el uso de cookies y nuestros Términos de uso.
Una época de agradecimiento

Una época de agradecimiento

La Navidad puede ser un tiempo muy abrumador. Con tantas cosas pasando, es fácil perder de vista lo que estamos celebrando.

Siempre he sido un poco “Grinch” en épocas de Navidad. Por lo general hace frío y está oscuro afuera, y no solo eso, sino que también hay mucho que hacer en poco tiempo: planear, comprar, hornear, etc. Las tiendas están llenas y puede ser un caos. En pocas palabras, no entro en ese espíritu navideño, y yo pensaba que no había nada malo en eso.

Sin embargo, poco después en una celebración de Navidad en nuestra iglesia, escuché algo que me hizo reflexionar sobre mi actitud negativa, y noté que mi actitud no era nada buena. Un hombre expresó lo maravilloso que es esta época del año y cómo vale la pena celebrar por la vida de Jesús. Este hombre terminó su testimonio con un sincero agradecimiento por esta época de celebración. Ahora la pregunta es: ¿Estaba también yo agradecida por esta época? Según la Palabra de Dios, estar agradecido es siempre lo mejor que podemos hacer, sin importar la temporada. Durante estos días donde celebramos el nacimiento de Jesús y viendo todo lo que pasó este año, el agradecimiento es aún más pertinente.  

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Juan 3:16.  

Empecé a pensar en Jesús y en cómo su vida de fidelidad y sacrificio es un ejemplo y una ayuda para que yo viva como Él, agradando a Dios, todos los días. Pensé en el sacrificio que hizo por mí al venir a la tierra como hombre para que yo pudiera tener vida eterna. Y por supuesto, también consideré la bondad que había experimentado a lo largo del año por parte de Dios, mis amigos y mi familia. ¿No vale la pena celebrar y alabar a Dios por eso? ¿Cómo no podría estar nada más que agradecida por esta época del año? 

A diferencia del Grinch, yo sí he cambiado de parecer. Me estoy volviendo más agradecida por los eventos festivos donde se honra a Jesús. Me estoy volviendo más agradecida por las pequeñas oportunidades extra de bendecir a otros en esta época del año. Las quejas y la preocupación por todo lo que hay que hacer hacen que esta época de fiestas sea fría y oscura. ¡El agradecimiento es mucho más brillante y cálido!  

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”. Mateo 11:28-30. 

Esta publicación está disponible en

Escritura tomada de la Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.