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¿Luchas tú consiente contra el pecado?

La diferencia entre no intentar pecar y tratar de no pecar es prestar atención a lo que está sucediendo en mi vida.

Poco tiempo atrás oí a alguien usar una frase, y realmente hizo una impresión en mí. Ellos mencionaron «tomar una batalla consciente» con relación al trato con el pecado. Eso me hizo pensar. ¿Qué significa para mí personalmente asumir una batalla consciente contra el pecado?

Puedo fácilmente perder de vista las cosas si no estoy atento. Y cuanto más pienso en eso, más me doy cuenta de lo mismo que se puede decir sobre mi vida espiritual. Cuando no me concentro en tratar de ser puro, por ejemplo, entonces la impureza puede fácilmente entrar sin que yo se dé cuenta. O, si no estoy enfocando en tener buenos pensamientos sobre las personas y no juzgarlas, entonces puedo fácilmente empezar a juzgarlas casi subconscientemente. Los pecados como éste son parte de mi naturaleza humana y pueden colarse en mi mente, si no estoy despierto. Aquí es donde realmente me doy cuenta de que hay una diferencia entre no tratar de hacer algo y activamente tratar de no hacer algo. Una cosa es recorrer la vida y saber que no estoy intencionalmente tratando de pecar. Pero intentar conscientemente no pecar es algo completamente diferente. Es ahí donde uno entra en la lucha consciente contra el pecado. Necesito tener esta lucha consciente, activa y decidida delante de mi mente. Necesito despertar cada mañana con una decisión firme de que hoy no voy a pecar. Hoy lucharé en vez de pecar; Yo estaré en guardia.

Centrado en mis oportunidades

Me doy cuenta que hay algo por lo que yo realmente tengo que luchar. Necesito tomar esta batalla en serio. Cada vez que estoy tentado a pecar, estoy decidiendo donde voy a pasar mi eternidad. No podría ser más grave. Si no soy cuidadoso en permanecer en una necesidad consciente sobre mí mismo  – en un anhelo de ser transformado – entonces puedo salirme fácilmente de ésta necesidad. De repente, no es tan importante para mí obtener la victoria, o no importa si soy un poco impaciente o un poco impuro. No, para mí ha sido importante que yo realmente me concentre en mi salvación. Esta es la razón por la cual estoy en la tierra; El motivo por el cual fui llamado antes de fuera hecho el fundamento de la tierra. “Trabajad en vuestra salvación con temor y temblor.” Filipenses 2:12. ¿Yo hago eso? ¿Es esto mi mayor interés?

Por ejemplo, ser más paciente es algo en lo que he trabajado últimamente. Oro por paciencia, entonces cuando surgen situaciones que prueban mi paciencia, ¿estoy realmente concentrado en ser más paciente, así que pueda recibir más parte  en las virtudes de Cristo? Cuando oro para amar más a la gente, ¿uso todo mi tiempo en pensar buenos pensamientos sobre ellas, así que se desarrolle un amor más grande? Cuando estoy concentrando en eso, entonces no tengo tiempo para juzgar o para tener pensamientos negativos.

Tengo 21 años, y cuando miro hacia atrás puedo ver que mi paciencia ha crecido desde los 20 años. ¿Y si mi paciencia no hubiera crecido, no hubiera sido porque yo no hube tomado aquellas situaciones en que mi paciencia fue probada correctamente? Ciertamente tuve las oportunidades para crecer en paciencia, pero si yo no las hubiera visto por lo que eran, mi paciencia no hubiera  aumentado. Y todos los días en el trabajo o en la escuela hay impureza a mí alrededor, pero ¿puedo permanecer puro, a pesar de lo que está sucediendo a mí alrededor? Para eso necesito estar vigilante y despierto.

«Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar» 1. Pedro 5,8.

Si mi enemigo está buscando con tanta intensidad e interés, ¿no debo huir aún más intensamente del pecado en el cual él quiere enredarme, y buscar activamente por salvación y santificación en vez de eso?

«Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor» 2. Timoteo 2, 22.

Afronta esta lucha

Ahora que me he obligado a luchar esta batalla conscientemente, realmente estoy en la necesidad de seguirla. Es fácil para mí creer que he conseguido algo sólo porque he decidido hacer esto, pero no es así como funciona. Sí, tomé una decisión, pero ahora tengo que hacer un plan de batalla y realizarlo. Está escrito sobre Jesús que fue oído a causa de su temor reverente. (Hebreos 5: 7) Él, verdaderamente, tenía miedo de pecar contra Dios porque conocía el poder destructivo del pecado. Él había visto al pecado destruir la vida de la gente desde el inicio de los tiempos. Él es nuestro mayor ejemplo de celo, y yo puedo beber de su espíritu de celo mediante la lectura de la Biblia y en llenar mi mente con el espíritu que él tenía. Esta mente que prefiere cortar una mano a pecar. (Mateo 5,30) Una mente armada que está dispuesta a sufrir en la carne, así que yo pueda terminar con el pecado. (1 Pedro 4.1) Esta mente se goza de las luchas que vienen, porque sé que la victoria es segura.

El pecado debe cesar. Tengo que estar muy alerta si no quiero que las oportunidades de ser salvo del pecado pasen desapercibidas. Debe ser una cuestión de vida o muerte para mí. «…y habiendo acabado todo, estar firmes.»  Efesios 6:13. Aunque en este momento mis oportunidades parezcan no tener fin, viene el día en que llegaran a su fin. Entonces no tendré más posibilidades de salvación. ¡Entonces tengo que usarlas hoy! Mi salvación tiene que ser lo más importante en mi vida. Y para mí mismo, puedo decir que realmente lo es.

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