La destrucción del bullying

El bullying puede destruir a alguien por completo, pero ¿qué puedo hacer yo como cristiano?

La destrucción del bullying

Mi sangre está hirviendo. Acabo de leer una historia en CNN acerca de una chica que sufrió bullying tan despiadadamente que su única salida fue quitarse la vida en frente de los ojos aterrorizados de su familia. Estoy muy consciente que no es la primera vez que ocurre una historia como esta, y probablemente tampoco es la última. La horrible verdad es que Satanás y el pecado son los dioses de este mundo, y las personas están terriblemente cegadas con respecto a quién y a qué están sirviendo.

Los autores de este crimen deben haber actuado intencionalmente. Ninguno en este mundo en el cual vivimos, puede decir que es ignorante de cuales son los efectos del bullying. Son fríamente y deliberadamente deleitados en causar dolor. Y ¿por qué? ¿para reírse? ¿por venganza? Sin duda alguna es solamente por razones completamente egoístas. Ellos seguramente saben que lo que estaban haciendo está mal, y aun así escogieron hacerlo de todas formas. Estaban bajo el poder de Satanás y del pecado.

Lo que esta chica, y ahora su familia, tuvo que pasar, y continúa pasando, es inconcebible. Esta narrativa se ha repetido continuamente a lo largo de la historia. Estoy absolutamente cansada de escuchar estas historias, y estoy tentada a desesperarme contra la humanidad. ¿Cómo puede el mundo ser arrancado del poder de Satanás, el cual solo está para matar y destruir?

Pero, ¿qué puedo hacer yo?

Sería muy fácil poner mi cabeza sobre el escritorio y llorar. Pero ¿qué voy a lograr con eso? Si el mundo está bajo el poder de Satanás, la misión en mi vida sería asegurarme que al menos yo no lo esté. Personalmente, nunca hice bullying a alguien al punto que quiera quitarse la vida, pero tengo una naturaleza humana, y si no tengo un odio contra Satanás y contra el pecado, puedo ser también culpable de los crímenes contra otros. ¿Cuántas palabras digo sin pensar; cuánto daño hago a las personas sin pensar porque no me importan lo suficiente como para tener cuidado? Creo que todos somos culpables de eso.

Por eso es un reto personal para cada uno. ¿Quieres estar bajo el poder de Satanás como muchos en este mundo lo están, como una oveja yendo ciegamente a cualquier lugar que éste los guía, usando su egoísmo y su ego para guiarlos al pecado? ¿o arrojarás el guante e irás a la guerra contra él?

¿Por qué el mundo está tan quebrantado?

La Palabra de Dios está llena de leyes y mandamientos que enseñan a la humanidad como vivir. Si cada individuo se educara según estas enseñanzas, y luego viviera acorde a ellas, el mundo entero viviría en perfecta paz y armonía. No más bullying en ningún nivel. Esa era siempre la intención de Dios para el mundo. Es el pecado que entró y destruyó todo. Escucha estos versos de Gálatas 5:22-23.

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”

¿Acaso no tiene un perfecto sentido cuando ves estas palabras escritas aquí, que, si todos se dejaran guiar por el Espíritu Santo para que sus obras reflejarán estas virtudes, en lugar de tendencias egoístas y pecaminosas, el mundo funcionaría perfectamente? Todos cuidando los intereses del otro, en lugar de solo pensar en sí mismos y en la auto-gratificación. (Filipenses 2:4) Qué tremenda diferencia de cómo el mundo funciona ahora. En lugar de ver cuán hermosas, nobles, puras, amables y verdaderas son estas virtudes, las personas prefieren satisfacer sus deseos que provienen de su naturaleza humana.

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías y cosas semejantes a éstas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.” Gálatas 5:19-21.

La luz del mundo

Siempre habrá ese tipo de personas que son tan egoístas, tan ciegas, tan crueles que no verán ni se preocuparán por los efectos que sus acciones tienen en los demás; cuánta miseria y sufrimiento están causando. Pero para mí, y todos los cristianos, tenemos una tarea por hacer. Nosotros por lo menos deberíamos estar viviendo de tal manera que las virtudes de Cristo brillen de nuestras vidas para que seamos una luz y ejemplo para todos aquellos con los cuales tenemos contacto. Para que ellos puedan ver que hay otro camino, un camino de gozo y paz, en vez de pecado y miseria.

“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Mateo 5:14-16.

Tenemos la gran gracia y el privilegio de saber que vivir según las leyes y los mandamientos de la Palabra de Dios y dejarnos guiar por el Espíritu Santo en nuestras vidas, hará que la justicia abunde dondequiera que estemos. Entonces es nuestra responsabilidad vivir de acuerdo a eso, así Dios puede ser glorificado a través de nuestras vidas.

“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo.” Filipenses 2:3.

Escritura tomada de la Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

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