¡Las preocupaciones son una pérdida de tiempo!

“¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?” Mateo 6:27.

¡Las preocupaciones son una pérdida de tiempo!

En el Sermón del Monte, Jesús enseña con gran convicción cuán despreciable y estúpido es preocuparse.

Él inicia su mensaje sobre la preocupación con estas palabras: “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?” Mateo 6:25.

La gente se preocupa, no solo por los bienes materiales, sino también por lo que otros puedan pensar de ellos. Y en general, lo que depara el futuro. Pero cuando estamos en el espíritu de la fe, lo que es incómodo para la carne solo será para nuestro beneficio. El sufrimiento en la carne en estas circunstancias conduce a la naturaleza divina.

Cuidado por la vida interior

La preocupación es, por lo tanto, el tremendo engaño de Satanás, porque ocupa nuestros pensamientos y a menudo conduce a una gran incredulidad. Los pensamientos ansiosos son como una pitón. Estrangulan nuestra vida interior con Dios. Jesús dice: “¿No es la vida más que el alimento?” Aquí Él está hablando de nuestra vida interior con Dios. Debemos tener un gran cuidado por esta vida y dejar que se alimente con palabras de fe, para que no se muera. Pero es fácil pensar. “¡Tengo que tener eso, y debo tener eso también!” Al pensar así, tengo mucho cuidado para que al hombre exterior le vaya bien.

Pero lo que Jesús realmente está diciendo aquí es – ten cuidado de tu relación con Dios y nunca dejes que tu cuidado se convierta en preocupaciones sobre cosas materiales. Cuando nos concentramos en lo esencial, en la vida que el Padre quiere darnos, seremos liberados de todas las preocupaciones, porque el Padre vela por nuestras vidas internas. No es posible tener una vida interior cuando estamos constantemente preocupados por las cosas externas.

La preocupación es incredulidad

En el Sermón del Monte, cuando enseña sobre la preocupación, Jesús habla sobre los lirios del campo, entre otras cosas. (Mateo 6: 28-30) Si pensamos un poco más acerca de esta imagen, podemos admitir que es impensable que el lirio dijera: “No creo que me vea bien en este lugar. No tengo el fondo adecuado. ¡Debería haber sido colocado en otro lugar! “No, no está preocupado por su ubicación. Pero algunas personas pueden estar ansiosas y preocupadas por estas cosas, por ejemplo, que no tienen el lugar en la vida que creen merecer.

Jesús dijo a los que se preocupan, “¡Hombres de poca fe!” Y Jesús considera como pecado que uno no crea. (Juan 16: 9) Tenemos que ver la preocupación de la misma manera. Es incredulidad, y por lo tanto, pecado.

El mejor antídoto contra la preocupación es llenarnos con palabras de fe, y creer en las palabras que aumentan la fe. Solo piensa en Hebreos 13: 5-6 o Romanos 8: 31-32. Dios nunca nos dejará ni nos abandonará, porque Él está por nosotros. Estas promesas son para los verdaderos discípulos de Jesús, que han elegido no perder el tiempo en especulaciones preocupantes.

 

Este artículo se publicó por primera vez en la revista de la Iglesia  BCC “Skjulte Skatter” (“Tesoros escondidos”) en junio de 2004.
© Copyright Stiftelsen Skjulte Skatters Forlag

Escritura tomada de la Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

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