Escogidos por Dios: ¿Para qué fuimos escogidos?

Somos el pueblo escogido de Dios, desde antes de la fundación de mundo. ¿Puedes creer esto? ¿lo estás viviendo?

Escogidos por Dios: ¿Para qué fuimos escogidos?

Cuando Pablo escribió la carta a la iglesia en Éfeso, comenzó enfatizando que ¡ellos fueron escogidos por Dios desde antes de la fundación del mundo! Este es un trabajo y desarrollo al cual nosotros también hemos sido llamados a participar. Este trabajo producirá frutos en nuestras vidas. (Efesios 1: 1-15)

Una parte importante y básica de nuestra fe es creer que somos escogidos por Dios; asimismo, Él, quien nos ha llamado, completará la obra que ha comenzado en nosotros.

Dios no llama ni escoge a nadie al azar. Él preparó todo desde antes de la fundación del mundo y durante el tiempo de gracia en Jesucristo, lo hizo posible a través de su vida, muerte y resurrección. Gracias a Él obtuvimos el perdón de pecados (v.7) , y podemos crecer en toda sabiduría e inteligencia a través de la abundante gracia que nos ha sido dada. (v.8)

Escogidos por Dios para una nueva y mejor esperanza

Hay una tremenda esperanza en Jesucristo, una nueva y mejor esperanza para nosotros que hemos nacido siendo esclavos de nuestro propio pecado. El pecado que hemos heredado, que ha seguido en la humanidad durante generaciones, ha sido la causa de tanta angustia y enemistad entre las personas.

Ahora hay esperanza de salir del pecado y comenzar una vida de victoria sobre el pecado del cual estábamos atados. Podemos entrar a una vida completamente nueva donde actuamos según las virtudes de Cristo en lugar de seguir nuestra voluntad propia y la enemistad que esta trae. En lugar de tener exigencias, podemos estar agradecidos; en lugar de maldecir, podemos bendecir, etc.

¡No hay mejor llamado que el llamado celestial que Dios nos ha dado! Tampoco hay una vida mejor que vivir para Dios. Piensa cuán increíble es formar parte de la obra y desarrollo que Dios está haciendo en su pueblo en este tiempo de gracia. Cada persona que siente el llamado de Dios en su corazón debe seguir este llamado con todo su corazón al igual que la elección que Dios nos ha dado en Cristo.

Escogidos para ser discípulos de Jesús

Dios no nos pregunta sobre nuestro pasado, ni por nuestro origen familiar o por aquello que podemos lograr por nuestra propia cuenta. Él nos llama para ser discípulos de Jesús. Dios puede hacer una obra en los discípulos, y esta obra empieza cuando atravesamos la puerta hacia el discipulado, donde abandonamos todo lo propio y entregamos toda nuestra vida y nuestro corazón a Dios. Esto continua a lo largo de nuestra vida si vivimos como Pablo escribe en Gálatas 2:20: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” Esta es una obra de Dios en la que entramos cuando somos un completo sacrificio y no vivimos más para nosotros mismos.

En este tiempo de gracia en el cual vivimos, Dios nos da todo lo que necesitamos para la vida y la piedad ahora y en la eternidad. (1 Pedro 1: 3-4) Dios nos trata y nos corrige para que más de su gloria y más de sus virtudes puedan volverse nuestra vida. (Efesios 1:5-11; Hebreos 12:11).

Elegidos para una salvación más profunda

Se necesita tiempo para ser totalmente salvos y para manifestar la plenitud de esta nueva creación. Es por ello que debemos usar el tiempo y las oportunidades que Dios nos da. Todo lo que Dios envía a nuestro camino sirve para llegar a una salvación más profunda. Nos damos cuenta de quienes somos en realidad a través de las tribulaciones. Nuestra propia vida es el pecado que mora en nuestra carne, el cual hemos heredado (1 Pedro 1: 18-21). Cuando vemos nuestra vida, tenemos que humillarnos y reconocerla, no debemos justificarnos o dar explicaciones para cseguirr viviendo para nosotros mismos. Solo reconociendo la verdad acerca de nosotros, podremos ser salvos perpetuamente (Hebreos 7:25). Esta es una gran liberación que nos trae alegría en todas las circunstancias de la vida.

¡Servir a Dios es tremendamente esperanzador y gratificante! Y es posible para todos aquellos que toman su llamado celestial y creen en el poder creador que está en Dios. Él puede crear una obra gloriosa en aquellos que son fieles a su llamado. Uno no puede encontrar esta oportunidad gloriosa en uno mismo, en otros lugares o en otras fuentes. No tomes en cuenta tu pasado o de dónde vienes, mantén la fe en el poder y la ayuda que Dios nos ha dado a través del evangelio, y ¡es ahí donde encontramos toda bendición espiritual en Cristo para todos los que le obedecen! (Hebreos 5:9).

Este artículo fue traducido del noruego y publicado por primera vez con el título “Escogido por Dios” en el periódico de BCC “Skjulte Skatter” (“Tesoros Escondidos”) en junio de 2016.
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Escritura tomada de la Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

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