25 Escrituras para cristianos que luchan con la soledad

No estás solo en este sentimiento de soledad; muchos lidian con este sentimiento de aislamiento. Pero aquellos que confían en Dios, reciben ayuda en Su Palabra.

Escrito por Cristianismoactivo
25 Escrituras para cristianos que luchan con la soledad

Este no es un artículo para “cristianos solteros.” Puedes sentirte solo en cualquier circunstancia, a cualquier edad, ya sea cuando estás rodeado de personas, o incluso en una relación, o aun teniendo muchos amigos y conocidos. La soledad es un sentimiento del alma que nos hace sentir desolados y alejados de las muy significativas relaciones humanas que tenemos, y al mismo tiempo nos hace sentir incomprendidos y que no encajamos.

Lo interesante, es que la Biblia no dice nada directamente acerca de la soledad. Sin embargo, esto no quiere decir que no podemos usar las Escrituras para ayudarnos a lidiar con estos sentimientos. Aquí hemos separado esto en diferentes formas efectivas para ayudarte. 

1.   Recibiendo una mirada para las cosas celestiales 

No llenes tu soledad con cosas vacías y sin sentido que juegan en tu alma e intensifican tu aislamiento. Incluso cosas que no son necesariamente malas pueden dañarte, debido a las reacciones que causan en ti. 

Busca ser llenado por cosas celestiales, en lugar de ser llenado con cosas terrenales. 

Mira la recompensa – incluso si continúas “sintiéndote” solo, sabes que tu tiempo en la tierra es temporal, y que Dios te ve en todo este tiempo. Al final estarás con tu Salvador por toda la eternidad y tendrás comunión con Él y los santos. 

2 Corintios 4:17

“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria.”

Salmos 17:15

En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia;
Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.”

Colosenses 3:1-4

“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.”

2.   Cree en Dios y busca una profunda conexión con Él

Dios es fiel y no importa cómo te sientas, no importa si los demás te abandonan, no importa que tan solo estés, Dios está contigo. Él te ama más de lo que tú puedes saber o comprender. Se puede escuchar como algo cliché que dicen los cristianos, pero es absolutamente cierto. Tu relación con Dios puede satisfacer todas tus necesidades. Búscalo y vas a experimentar personalmente Su amor por ti.

Isaías 49:16

“He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida.”

Salmos 139:7-10

¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?
Si subiere a los cielos, allí estás tú;
Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.
Si tomare las alas del alba
Y habitare en el extremo del mar,
Aun allí me guiará tu mano,
Y me asirá tu diestra.”

Salmos 16:11

“Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre.”

Isaías 58:11

“Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.”

Mateo 6:33

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Filipenses 4:19

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”

Santiago 4:8

“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.”

Josué 1:5-6

“…Como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente…”

Salmos 121: 7-8

“Jehová te guardará de todo mal;
El guardará tu alma.

Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre.”

Isaías 41:10

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”

Isaías 43:1-2

“No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando  pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.”

Mateo 11:28

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”

1 Corintios 10:13

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”

3.   Trabaja para conseguir relaciones significativas en lugar de esperar a que lleguen a ti

Puede ser fácil disfrutar de hacerse la víctima y pensar que nadie tiene tantas dificultades como yo. También es fácil creer en las explicaciones que Satanás nos da de que somos víctimas y que es más difícil para nosotros. En realidad esto hace que caigamos en autocompasión. Cuando llegue la tentación de sentarte solo y revolcarte en tus propios sentimientos, mejor decídete a vencerla y sal y haz algo con o por los otros. Esto construye el amor, la unidad, la hermandad y la comunión.

Gálatas 6:2

“Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.”

Juan 15:13

“Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.”

Filipenses 2:3-4

Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.”

1 Juan 1:7

“Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.”

4.   El cuerpo de Cristo

El cuerpo de Cristo es el mejor antídoto para la soledad. Todos los que siguen a Cristo y han sido bautizados en un mismo Espíritu son el cuerpo de Cristo. En el cuerpo todos somos uno sin importar nuestras diferencias; además tenemos comunión en el Espíritu incluso estando solos. Somos de un mismo sentir, un mismo espíritu, un mismo propósito y una misma meta. Si dedicas tu vida a construir el cuerpo de Cristo por medio de tu fidelidad, Dios se asegurará de que encuentres tu lugar y tu ministerio dentro de él.

Romanos 12:5

“Así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.”

1 Corintios 12:12

“Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.”

1 Corintios 12:26

“De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.”

Efesios 2:19-22

“Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.”

Efesios 4:11-13

Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.”

Con Dios a nuestro lado y con Su Espíritu guiándonos podemos navegar en las aguas de la soledad. Y no solo eso, sino que también entramos en Su paz y Su reposo cuando renunciamos a todos los esfuerzos de querer satisfacer mis deseos humanos y por entregarnos completamente a Dios.

 

Quizá te interese leer más testimonios en nuestra página de tópicos acerca de la soledad, o en los artículos en la parte de abajo:

Escritura tomada de la Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

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