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¿Qué van a decir mis amistades…

¿Soy libre para servir a Dios, o bien estoy atada a lo que los demás piensan de mí?

¿Me veo bien ahora? Debo decir algo como esto de todas formas para sonar interesante… No me gusta esa broma, pero igual me rio un poco, para no marginarme del todo. Absolutamente no quiero parecer aburrida.

No es tan fácil ser joven en la actualidad. Hay mucha presión, y muchas exigencias para que todos estén conformes conmigo. Mis amistades tienen un significado especial, lo que dicen y piensan. Sin embargo, ¿qué sucede si esto me impide vivir así como Dios realmente lo quiere, una vida en total libertad de los hombres?

¿Qué es lo que anhelo, en el interior del corazón? ¿Quiero ser completamente libre de estos fuertes lazos que me atan, todos estos pensamientos sobre lo que los demás piensan de mí?

¡Dios está de mi lado!

Hay una vida completamente diferente. Estoy destinada a una vida completamente diferente.

Efesios 1, 4: «Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él.»

Dios me vio, conoció y amó incluso antes de crear la tierra. Él anhela que yo viva en libertad del pecado, lo único que puede hacerme realmente feliz y libre. ¡Piensa poder estar sin mancha delante de Él, cada día! Con este enfoque, recibo una perspectiva completamente nueva en la vida.

Cuando Dios tiene todo el lugar en el corazón, puede hacer brillar luz donde hay oscuridad. En aquellas situaciones donde antes no sabía qué hacer, comienza a mostrarme dónde debo ir para ser completamente libre de los pensamientos de ansiedad y el temor de hombres. La Palabra de Dios, la Biblia, son una guía, una medida para medir mis propios pensamientos. ¡Y en el poder de Dios puedo elegir desechar aquellos pensamientos que no son buenos y puros y de esperanza! ¡Esto es tener victoria!

Y Dios realmente apoya a los que dan su corazón por completo a Él. Está escrito en Romanos 8,31:  «¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?»

¡Dios está de mi lado! ¿Hay razón entonces para preocuparme sobre lo que van a decir mis amistades? ¿Debo seguir llenándome con pensamientos sobre lo que los demás piensan de mí y de mi apariencia? ¿Debo seguir preocupándome por la fachada? ¡Absolutamente no! Puedo levantar la mirada y vivir para Dios. Él tiene el poder suficiente para ayudarme, independiente de quién soy.

El mejor consejero en el mundo

Cuando vivo para Dios, también me convierto en un defensor del bien. Un freno para el  mal.

Recibo más capacidad para ser una verdadera ayuda para mis amigas, porque tengo el mejor consejero en el mundo. Cuando dejo que el Espíritu de Dios me guíe, me muestre lo que debo hacer, puedo ejercitarme en tomar buenas decisiones y elecciones que también son buenas para las personas que me rodean. Soy consciente de algo más que solamente la fachada. ¡Piensa que tal ayuda para mis amistades!

Un verdadero ejemplo para mis amistades

Cuando creo en el Dios vivo y sigo los mandamientos que Él obra en mí, entonces me convierto en un verdadero ejemplo. La Biblia escribe de ser cabeza y no cola. En lugar de seguir la forma en cómo se comportan y piensan los demás, puedo seguir a Jesús en mi comportamiento y pensamientos. ¡Entonces guardo los mandamientos de Dios, y todas sus promesas son mías!

Deuteronomio 28,13: «Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas.»

Él quiere hacerme solamente feliz y libre. Primeramente aquí en la tierra, y posteriormente en la eternidad.

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