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¿Qué dice la Biblia sobre la gran tribulación?

Un resumen de los acontecimientos en los últimos tiempos, conocidos como la «gran tribulación».

En la Biblia leemos sobre «la gran tribulación», un tiempo de angustia y dificultades como nunca antes en la tierra, que conduce al comienzo del reino de los mil años.

Este período terrible es justo al final de los tiempos. Satanás sabe que su tiempo es corto, y hace lo que puede para perseguir al pueblo de Dios y llevar a tantos como sea posible por el mal camino. Su siervo, el Anticristo, intenta quitar por completo a Dios, pero Dios todavía es todopoderoso, y este es el momento para el juicio de Dios. Sin embargo, incluso en este periodo terrible Dios da en repetidas veces gracia para que los hombres se arrepientan y sean salvos.

El término «la gran tribulación» puede causar cierta confusión, porque no siempre es claro en cuanto a los acontecimientos que hace referencia. En este artículo nos referimos a los acontecimientos de todo el período de la tribulación desde el principio del último tiempo hasta el reino de los mil años.

Partiendo de la declaración de los acontecimientos en Apocalipsis 3-19 podemos ver que la gran tribulación tiene tres etapas.
La primera etapa se caracteriza por la apertura de los siete sellos en el cielo y culmina con el arrebatamiento de la novia de Jesucristo, siendo la ramera arrojada del lomo de la bestia.

La segunda etapa se caracteriza por el sonido de las siete trompetas en el cielo. Este es un período en que la bestia estará en batalla con el «segundo fruto»; los que no fueron parte del arrebatamiento, pero ahora optan por servir a Dios. Esta etapa termina con la cosecha del «segundo fruto» a los cielos, y Satanás es arrojado del cielo a la tierra.

La tercera etapa es cuando la ira de Dios es derramada sobre Satanás, la bestia y el Anticristo y sus seguidores. Se caracteriza por el derrame de las siete copas de ira sobre la tierra. Después de esto Jesucristo regresa a la tierra con sus seguidores, y esto marca el final de la gran tribulación, y el inicio de los mil años, mil años de paz.

La ramera, la bestia y el Anticristo

En la gran tribulación hay tres poderes espirituales que son servidores de Satanás y que luchan contra los siervos de Dios. Estos son la ramera, la bestia, y el Anticristo. Estos tres poderes espirituales ya están activos en nuestra época.

La ramera, también llamada Babilonia, utiliza la religión y es el espíritu del cristianismo falso y la doctrina falsa que se predica en todo el mundo. Es una «comercialización» del cristianismo. La ramera intenta mezclar la palabra de Dios con el espíritu del mundo para darle a la gente lo que quiere. Ella se hace llamar una «ramera» (prostituta) porque trata de agradar a dos señores.

Apocalipsis 13 habla sobre «la bestia», una confederación de líderes mundiales y naciones que blasfeman contra Dios. Este espíritu usa el poder terrenal para alcanzar su objetivo. La bestia traerá la guerra contra los santos y los vencerá durante la segunda etapa de la gran tribulación. (Apocalipsis 13,7) Ya podemos ver el inicio de esta tendencia en los gobiernos del mundo de hoy que se apartan de las leyes de Dios y blasfeman contra el cristianismo con sus hechos, o bien directamente con palabras. Cada vez se vuelve menos aceptable ser un cristiano que realmente vive por las leyes de Dios. Cuando la bestia toma el poder por completo después del arrebatamiento condenará abiertamente el cristianismo y perseguirá a todos los que siguen a Dios.

Poco después de la aparición de la bestia una segunda bestia llegará al poder. En Apocalipsis 13,11 se le compara tanto como con un cordero como con un dragón. Esta segunda bestia es el Anticristo. El principal objetivo del Anticristo es lograr que la mayor cantidad posible se incline y adore la primera bestia, y el que se niegue morirá. El Anticristo es un hombre, sin embargo el espíritu del anticristo y de la bestia ha estado activo en la tierra desde los días de los apóstoles, hasta la actualidad. (1 Juan 4,3) Este desarrollará sus fuerzas más y más, pero no podrá llegar a todo su poder sino hasta después del arrebatamiento. (2 Tesalonicenses 2,1-11)

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Los siete sellos

En Apocalipsis 5 leemos acerca de un rollo sellado con siete sellos. Cuando Cristo abra estos sellos, comenzará la gran tribulación. Cada sello corresponde a un evento específico en la gran tribulación.

En Apocalipsis 6,1-8 leemos que cuando los primeros cuatro sellos se abran, saldrán cuatro caballos con jinetes por la tierra para conquistar y propagar la guerra, el hambre y la muerte. Esto corresponde con bastante exactitud a lo que Jesús dice en Mateo 24,6-8. Después que estos poderes estén suelto el quinto sello se abrirá, y muchos cristianos serán muertos y martirizados por su fe. (Apocalipsis 6,9-11, Mateo 24,9)

Está claro que las condiciones en la tierra serán las peores jamás vistas antes en la historia. Las personas se regirán por el odio y el orgullo. Los cristianos serán perseguidos y asesinados por su fe, la anarquía abundará, y falsos mesías y falsos profetas se levantarán. (Mateo 24,10-28)

El sexto sello abierto anunciará la llegada de los terremotos y cataclismos cósmicos. El sol y las estrellas se oscurecerán y la luna será como la sangre. (Apocalipsis 6,12-17 y Mateo 24,29)

Después que esto suceda podemos leer en Mateo 24,30 que el Hijo del Hombre aparecerá en el cielo entonces todas las tribus de la tierra se lamentarán. Jesús vendrá en las nubes a buscar su novia. Esto se conoce como el arrebatamiento, pero Jesús en realidad no vuelve a la tierra, por lo no es la segunda venida de Jesús; esto tendrá lugar más tarde, después que la ira de Dios haya sido derramada sobre la tierra.

En el arrebatamiento Jesús envía ángeles a buscar a su novia, los 144 000 de todos los rincones de la tierra. (Apocalipsis 7, Mateo 24,31 y 1 Tesalonicenses 4,13-18) A pesar que conocemos los acontecimientos hasta este punto, Jesús también dice que nadie sabe el día ni la hora. (Mateo 24,36)

Cuando la novia sea arrebatada la ramera también será arrojada del lomo de la bestia. (Apocalipsis 17,16) La bestia no querrá escuchar más cualquier forma de cristianismo, incluso el falso cristianismo, u otra forma de religión.

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Entonces se abrirá el séptimo y último sello. En Apocalipsis 8,2 vemos que a siete ángeles se les dan siete trompetas y en el verso 6 están disponiéndose a tocarlas.

Este es el fin de «la gran tribulación» que Jesús describe en Mateo, y que conduce hasta el arrebatamiento. Sin embargo, la profecía en Apocalipsis habla de más acontecimientos que tendrán lugar después del arrebatamiento, que conllevan una significante intensificación de «la gran tribulación».

Las siete trompetas

Los siete ángeles mencionados en la apertura del séptimo sello en Apocalipsis 8,6 recibieron siete trompetas. Cada vez que suene una trompeta traerá una nueva ola de catástrofes a la tierra. Esta nueva etapa de los últimos tiempos es el juicio de Dios sobre la tierra, pero la ira de Dios todavía está mezclada con la gracia, de modo que los que no fueron parte del arrebatamiento todavía puedan convertirse a Dios y recibir gracia. Estos no serán contados como parte del primer fruto, la esposa de Cristo, pero tendrán la oportunidad de arrepentirse y convertirse en mártires por su fe. Estos son el «segundo fruto» de la cosecha de Dios.

Dado que la novia ha sido arrebatada no habrá nada que frene a la bestia y el Anticristo para tomar plena potestad. El espíritu del anticristo, que ha estado presente desde el tiempo de los apóstoles (1 Juan 4,3) finalmente adoptará forma física y el hombre Anticristo, el inicuo, reinará sobre toda la tierra y perseguirá a los que se quedaron, pero que aún sirven a Dios. (2 Tesalonicenses 2,1-12)

Él tratará de forzar que todos tomen la marca de la bestia (Apocalipsis 13,16-17), la cual muestra que su portador ha rechazado a Dios y adora a la bestia. Sin esta marca nadie podrá comprar o vender.

Las primeras cuatro trompetas anunciarán la destrucción de la tercera parte de los árboles y toda la hierba verde, la tercera parte del mar, la tercera parte de los seres vivientes del mar y la tercera parte de las naves. La tercera parte del agua potable de la tierra será tóxica y amarga, y la tercera parte del sol, las estrellas y la luna se oscurecerán. (Apocalipsis 8,7-13)

La quinta trompeta hará salir langostas desde el pozo del abismo para atormentar a la humanidad. (Apocalipsis 9,1-12) Estas son guiadas por el «ángel del abismo» cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión. (Apocalipsis 9,11)

Con el sonido de la sexta trompeta cuatro ángeles serán desatados para ir sobre la tierra y matar a un tercio de la humanidad con fuego, humo y azufre. Esta es la última oportunidad que Dios le da a la humanidad para entrar en el cielo antes de que Él derrame su ira y juicio sobre la tierra. Por desgracia, está escrito que el resto de la humanidad todavía no se ha arrepentido de su pecado – ¡lo que significa que aún tenían una oportunidad para hacerlo! (Apocalipsis 9,13-21) Dios también envía dos testigos a la tierra para que profeticen. Ellos serán muertos por su testimonio, pero serán resucitados por Dios y llevados al cielo. (Apocalipsis 11,1-14)

La séptima trompeta entonces será tocada y grandes voces en el cielo dirán, «Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.» (Apocalipsis 11,15) Está claro que todos los que han aceptado a Jesús como su Señor y Salvador estarán en el cielo. Esto incluyendo la esposa de Cristo, los mártires y los héroes en el antiguo pacto. Todos los diferentes servidores de Dios ahora se han ido de la tierra y están reunidos en el cielo.

El siguiente capítulo en Apocalipsis describe una batalla en el cielo. El ángel Miguel y sus ángeles arrojan a Satanás y sus ángeles del cielo a la tierra, de una vez por todas. (Apocalipsis 12,7-9)

Las siete copas de ira

Ahora que Dios ha reunido a todos sus siervos de la tierra en el cielo ya no hay más lugar para Satanás y su ejército maligno. Ellos son expulsados a la tierra con todos los pecadores que una y otra se negaron a arrepentirse. Ahora Dios puede vaciar su ira y juicio sobre la tierra, contra la bestia y todos los que la han adorado.

Siete ángeles recibirán siete copas de ira, cada una de las cuales desencadenará una plaga sobre la tierra. La primera copa enviará una úlcera maligna y pestilente a todos los que tengan la marca de la bestia. (Apocalipsis 16,2) La segunda y tercera copa una vez derramada convertirá el mar y las fuentes de agua en sangre. (Apocalipsis 16,3-4) La cuarta copa dará el poder al sol para quemar a los hombres con fuego (Apocalipsis 16:,8-9) y la quinta copa cubrirá el mundo de tinieblas y dolor. (Apocalipsis 16,10) Está escrito en Apocalipsis 16,11 que ellos «no se arrepintieron de sus obras

La sexta copa derramada hace que el río Éufrates se seque para preparar el camino a los reyes del oriente. La bestia y el Anticristo comienzan a reunir sus ejércitos en Israel en el lugar que se llama Armagedón, en preparación para la guerra con Dios y su pueblo, los judíos en Israel. (Apocalipsis 16,12-16, Ezequiel 38 y 39) Le harán la guerra a Israel y creerán ser vencedores. (Miqueas 4,11) Jerusalén y los judíos estarán bajo una tremenda presión cuando sientan que el Anticristo y sus ejércitos se llevan la victoria.

Entonces el objetivo estará cumplido y será hora que la séptima y última copa sea derramada, lo que indica el término de la gran tribulación. Una gran voz saldrá del templo del cielo diciendo: «¡Hecho está!» (Apocalipsis 16,17) Habrá un terremoto tan grande, como nunca antes hubo, caerán las ciudades, y las islas y montañas desaparecerán. Enorme granizo caerán sobre los hombres y los hombres blasfemarán contra Dios. (Apocalipsis 16,17-21)

La ira de Dios se ha derramado sobre la tierra. Es hora que Cristo baje del cielo, sentado en un caballo blanco y con los ejércitos del cielo detrás de Él. Los ejércitos de la bestia y el Anticristo no podrán estar delante de Él. Han sido derrotados una vez por todas, y liberará a los judíos que estaban en gran angustia. Entonces abrirán sus ojos y reconocerán que el Mesías prometido es Jesucristo, a quien crucificaron, y se arrepentirán. (Apocalipsis 19,11-21, Zacarías 12,8-11) El Anticristo y la bestia serán arrojados vivos al lago de fuego por la eternidad y Satanás será atado por mil años. (Apocalipsis 20,1-3) Así comienza los mil años, mil años de paz.

La gracia de Dios

Podemos ver que Dios en todas las etapas de los últimos tiempos da nuevas posibilidades a las personas para que se conviertan y se vuelvan a Él. Sin embargo, la gloria y la recompensa que es dada varían significativamente de una a otra. Que necio y orgulloso sería ignorar la gracia de Dios cuando Él la está dando, y luego tener que sufrir a través de la gran tribulación, y tratar de impulsarse en el cielo en el último segundo antes del final.

«Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios. Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación2 Corintios 6:1-2.

Dios nos ha dado este tiempo de gracia ahora, de modo que podamos ser parte de la novia de Cristo – el primer fruto, ¡y los que recibirán la mayor recompensa en el cielo! Piensa en esto: no sólo la novia será guardada de los horribles acontecimientos cuando las copas de ira de Dios sean derramadas, ¡sino también recibirá la mayor recompensa en el cielo! Una eternidad al lado de Jesucristo, ¡su Señor y Salvador! ¿Estás respondiendo el llamado de Dios en tu corazón? ¿Estás preparándote para ser la esposa de Jesús? ¿Estás utilizando bien el tiempo, o la gracia de Dios está siendo en vano? Ahora es el tiempo de gracia. ¡Ahora es el tiempo en que Dios puede y quiere ayudarte!

Lee más acerba de La esposa de Cristo aquí.

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